Prueba aro extensión Kenko y Olympus MZuiko 300 F4 para fotografía macro

A pulso, ISO 400, 1/640 seg. F:4, IS mode 1

Fue una grata sorpresa descubrir la faceta de objetivo para macrear del Olympus MZuiko 300mm F4 Pro gracias a su corta distancia mínima de enfoque. Pero aún se puede rizar más el rizo añadiéndole un aro de extensión que permite más acercamiento sin perder calidad. En este caso se trató de un Kenko DG de 10mm, metálico y con pines electrónicos para transmitir toda la información entre objetivo y cámara. Aquí tenéis una vista del conjunto junto con la Olympus EM1 MKII utilizada para la prueba:


Los aros de extensión no tienen lentes y por lo tanto no merman la calidad ni la luminosidad del objetivo. Permiten acortar la distancia mínima de enfoque auqnue se pierde la posibilidad de enfocar a infinito, cuanto más grueso es el aro más acusado es este efecto. Son una solución barata para iniciarse en el mundo de la macrofotografía de naturaleza, sobre todo si delante le ponemos un objetivo de calidad como es el caso de este MZuiko 300mm. Veamos un recorte al 100% del caracol que aparece en la foto de inicio:


No nos engañemos, no es fácil trabajar con un 300mm (equivalente a un 600mm en cámara de carrete) sobre todo cuando estamos muy cerca del animal o planta. Amplia tanto las cosas pequeñas que están relativamente lejos que cuesta encontrarlas por el visor, hace falta un poco de práctica y paciencia.

A pulso, ISO 640, 1/500 seg. F:5.6, IS modo 1

Recorte al 100% de la imagen anterior.
El MZuiko 300mm F4 Pro tiene una distancia mínima de enfoque desde el extremo del objetivo de 112 cm y un factor de ampliación de 0.48X equivalente en cámara de carrete. Con este aro de extensión Kenko de 10mm la distancia mínima se reduce a 98 cmm y el factor de ampliación queda en un 0.55X aprox. No es mucho pero os aseguro que se nota!

A pulso, ISO 640, 1/400 seg. F:4, IS modo 1

Recorte al 100% de la imagen anterior
Pero no todo son buenas notícias. Mi unidad Kenko tenía juego una vez montada en el objetivo y ello causó algún falso contacto durante la sesión dejando la pantalla negra y sin poder tomar fotografías. Lo solucioné moviendolo un poco y apagando y encendiendo la cámara, pero no fue agradable, un tema sin duda a mejorar.

A pulso, ISO 400, 1/250 seg. F:4, IS mode 1

Recorte al 100% de la imagen anterior

También aprecié una cierta tendencia a la subexposición que corregí dándole 0.3 o 0.7 diafragmas más de sobreexposición, supongo que al poner el aro entre el objetivo y la cámara se acentúa el efecto túnel y hemos de corregir la exposición. En todo caso con el visor electrónico de la EM1 MKII lo vi al inicio de la sesión antes de tomar imágenes y lo solucioné en un momento :-)

A pulso, ISO 400, 1/640 seg. F:4, IS mode 1

Ampliación al 100% de la imagen anterior

La profundidad de campo, o sea, el tramo de zona enfocada, es realmente estrecho y exige mucha concentración para enfocar allí donde queremos. A cambio el desenfoque posterior y anterior es realmente magnífico, muy suave y sin estridencias, dobles líneas, donuts, etc. Eso es mérito del objetivo pero el aro de extensión lo mantiene, aunque vuelve más crítico el tema de la mínima profundidad de campo.

A pulso, ISO 400, 1/500 seg. F:4, IS modo 1

Recorte al 100% de la imagen anterior. Creo que el insecto estaba muerto, la verdad sea dicha.
Estos aros Kenko vienen por parejas. Yo sólo dispongo del de 10mm, pero hay otro de 16 mm que incluso se puede unir al de 10 mm y así forman una unidad de 26 mm de espesor, todo un reto para usarlos junto con el MZuiko 300 mm! 

A pulso, ISO 640, 1/640 seg. F:4, IS mode 1

Ampliación al 100% de la imagen anterior

Como resumen podría decir que la ventaja principal de este conjunto Kenko/MZuiko 300mm probado es que pone mucha distancia al sujeto fotografiado con lo cual los bichos asustadizos no se van, además de que conseguir unos desenfoques de fondo muy acusados. Los inconvenientes serían que necesita un periodo de adaptación para sacarle el mejor rendimiento, si uno no ha hecho macro con objetvios largos te puedes volver loco, además de que esta unidad en concreto tenía juego y causó fallos. 
Para mi es un conjunto recomendable incluso con los fallos comentados, y desde luego estos aros Kenko son una opción a tener en cuenta para iniciarse en el mundo de la macrofotografía si ya disponemos de algún objetvio largo en nuestra bolsa, aunque sea un zoom. Eso si, probad antes de comprar en tienda física el tema de la holgura.
Como siempre, un placer y gracias por llegar hasta aquí!



A pulso, ISO 640, 1/640 seg. F:4, IS modo 1


Recorte al 100% de la imagen anterior

2 amigos han escrito:

Miguel del Canto dijo...

Muy interesante sin duda, aunque con sinceridad noto muchísima más nitidez en mi m. Zuiko 60mm macro. Pero a tener en cuenta.
Por cierto, el bicho que comentas de si está muerto no lo está. Es una avispa escavadora. Suele dormir precisamente así, boca abajo y sujetándose a la ramita con sus potentes mandíbulas.
Un saludo

Cristian Muñoz dijo...

Excelente prueba, el desenfoque y la nitidez me gustan ...Gracias por compartir ...