La viña


No soy mucho de paisajes, ya lo sabéis, pero como estoy metido de lleno en un proyecto para los chicos de Segura Viudas (los del cava, si) me he de esforzar fotografiando los lugares donde se cria la uva. En este caso con un ojo de pez y un flash de relleno, si fuera fácil ya no me llamaría la atención ;-).

Olympus Pen F + Ojo de pez + Flash Fl600

The Hunter


Mantis religiosa.

Olympus Pen F + MZuiko 40-150 Pro + 1.4X

Carrer Balmes


Barcelona, Julio 2016.

Olympus Pen F + MZuiko 17mm

Pyronia cecilia, posiblemente


Estos días ando haciendo macros con el MZuiko 40-150 Pro, en ocasiones junto con el multiplicador 1.4X y la verdad es que los resultados son muy buenos. Creo que van a jubilar el viejo Sigma 150 macro que utilizaba montado en la Olympus E-M1 de 16 megapíxeles de resolución, ya que el Zuiko 40-150 Pro lo puedo montar en la Oly Pen F de 20 millones de píxeles pero el Sigma 150 no, por temas técnicos el autofoco del Sigma no funciona al 100% en la Pen F. O sea, que toca relevo generacional de objetivos largos para macro, entre el MZuiko 60 macro y el MZuiko 40-150 Pro voy servido para lo que pueda venir! Y mirad que desenfoques tan bonitos se pueden obtener!

Olympus Pen F + MZuiko 40-150 Pro + 1.4X

Luis Raluy


Llegué cuando los últimos rayos de sol de una tarde de Julio iluminaban los carromatos multicolores. Una serpiente humana se movía poco a poco hacia la boca de la carpa y los niños callaban de emoción, excitados o tal vez un poco asustados. Por casualidad encontré en la entrada a mi amigo Josep y después de saludarnos me dijo: "Ven, te presentaré al Sr. Luís, está en la cafetería". Sin saber qué decir le seguí hasta un magnífico vagón con casi 100 años de trasiego a cuestas y entramos en la intimidad de su penumbra. El Sr. Raluy estaba sentado junto a la puerta, impecablemente vestido de payaso. Hicimos las presentaciones y yo no podía apartar la vista de sus ojos, unos ojos que noté que habían vivido. La conversación comenzó pausada y formal: hablamos del circo, de lugares y de fotografías mientras yo ya sólo pensaba en cómo le retrataría. Alguna cosa me decía en el interior: "Los ojos, fotografía los ojos", así que le pedí que posara allí mismo donde estaba y al hacerlo recordé los magníficos retratos de los años 50, una época que él recordaba muy bien. Después de unas cuantas tomas se levantó con dificultad y dijo: "Vine, t'ensenyaré el meu álbum (Ven, te enseñaré mi album)". Salimos al exterior y caminamos con el sonido de fondo de la función y las exclamaciones del público entre cables y caravanas hasta las escaleras de una de ellas que tenía pintado un gran rótulo con la leyenda "Biblioteca Raluy". Al entrar tuve conciencia de que aquel hombre era una persona culta que había hecho del circo su vida pero sin renunciar a todo lo demás. Él se puso a buscar en las estanterias llenas de libros y recuerdos mientras yo no dejaba de fotografiar consciente del privilegio que estaba viviendo. "Aquí está", dijo con un brillo nuevo en los ojos mostrándome un librito ajado con tapas de seda acolchadas y atado con una goma. Una vida como otra cualquiera yacía dentro, pero la persona que la había vivido me lo ofrecía sin reservas. Lo abrimos lentamente y los niños, hombre y mujeres que aparecieron cobraron vida a los ojos del payaso mientras me explicaba quienes eran, que había sido de sus vidas. Al pasar las páginas y los años aparecieron lugares, anécdotas, amores y por un momento temí llegar a la última página, esa que nunca tendría que llegar. Pero el Sr. Luís cerró el libro suavemente aunque con decisión, un gesto que sólo los años llena de sentido, y se quedó mirando al vacío sólo con sus recuerdos todo el tiempo que quiso. Después salimos del carromato y sólo quedó la despedida entre agradecimientos junto a la entrada del circo, un lugar que tan sólo en un par de días volvería a ser un solar vacio. Pero el circo y la vida seguirían en otro lugar, y eso lo sabía muy bien el Sr. Raluy.

Olympus Pen F + MZuiko 45mm F1.8

A tu lado el mundo es pequeño


En el fondo soy un romántico :-)

Olympus Pen F + MZuiko 40-150 Pro + Flash Fl-14

Inachis io



Probando el MZuiko 40-150 Pro F:2.8 más el multiplicador 1.4X como objetivo macro! La verdad es que la calidad de imagen es apabullante y para fotografiar animalitos asustadizos es ideal porque me permite estar suficientemente alejado. Eso si, el pulso ha de ser firme porque la focal equivalente del conjunto es de 420mm!!!

Olympus Pen F + MZuiko 40-150 Pro + Multiplicador 1.4X + Flash Fl14

Antonia y la luz.


Mi suegra.

Olympus Pen F + MZuiko 17mm

Vanessa cardui


A veces las composiciones arriesgadas funcionan, o como mínimo hay que intentarlo!
Si queréis la versión completa para fondo de escritorio clicad aquí. De nada!

Olympus Pen F + MZuiko 60 macro

Aricia montensis


Olympus Pen F + MZuiko 40-150 F2.8 Pro + Flash Fl-14

Bajo el mismo cielo


He estado a punto de quedarme sólo con la mitad izquierda en vertical, comparad las dos partes y casi seguro que estaréis de acuerdo conmigo...

Olympus Pen F + MZuiko 17mm

Daniel Gallego


Bueno, me dijo que le hacían falta unas fotos para Instagram y nos fuimos a la playa a que él hiciera de modelo y yo de fotógrafo. Al revés también hubiera funcionado, aunque yo de modelo creo que no doy la talla :-)
Por cierto, esta imagen es el jpeg directo de cámara que da la Olympus Pen F, sin retoque posterior. La configuré a mi gusto para BN y estoy disfrutando otra vez viendo el mundo en grises al momento!

Olympus Pen F + MZuiko 45 mm F1.8


Codophila varia, posiblemente.


Olympus Pen F + MZuiko 60 macro + Flash Fl14

Anónimo Veneciano



Olympus E-M5 MKII + MZuiko 40-150 F4-5.6


Edito: Como podréis ver en los comentarios, Mara pide ver la imagen original de esta foto, y además contaré la pequeña historia que hay detrás de ella.

Venecia es otra ciudad al caer la noche, más misteriosa y atractiva si cabe. Por eso decidí salir a dar un paseo nocturno con la idea de aplicar un poquito de creatividad si ello era posible en una ciudad que ha sido fotografiada hasta la saciedad de todas las maneras imaginables:

Venecia y la noche

Así que me dirigí a la zona de la Piazza San Marco, allí donde todo el mundo va a fotografiar las góndolas. La idea no era muy original, así que el reto era hacerlo a mi manera. Como me encantan las imágenes con movimiento, estuve un buen rato probando encuadres y tiempos de exposición variados, moviendo la cámara a propósito hasta conseguir alguna imagen atractiva. No se si lo conseguí, pero por ejemplo la que sigue me gusta bastante:


Mas tarde, ya cansado de tanto menear la cámara, monté el flash e intenté alguna cosa con él jugando con largas exposiciones y un golpe de luz para congelar el movimiento. Mientras hacía estas pruebas, me di cuenta de que la parte delantera de las góndolas era de acero inoxibable y si buscaba el ángulo adecuado el reflejo del flash en esta parte metálica podía dar una imagen muy sintetizada de las famosas barcas venecianas. Pero claro, hacerlo de una sola góndola era fácil, hacerlo de un grupo ya no lo fue tanto ya que cada una se movía arriba y abajo a su ritmo:


Me di cuenta de que la imagen era posible, aunque requería de una alta dosis de paciencia para acertar el momento en que las embarcaciones estuvieran más o menos bien alineadas, dependiendo del ritmo de las olas que llegaban al embarcadero. Por otro lado, imaginé que un procesado en BN le sentaria bien a la imagen ya que como podéis ver casi no aparecian otros colores. Hubo suerte y después de un centenar de disparos aproximadamente apareció una que cumplia con lo que buscaba: bien alineadas y además la curva inferior de la embarcación más cercana salía del ángulo del fotograma. Aqui la tenéis:

Imagen original, antes de procesar.
Una vez ya en casa, hice el procesado que había imaginado. La pasé a formato 3:2 para que no aparecieran los postes de la parte superior de la imagen original y luego utilicé el plugin de Photoshop llamado Silver Efex Pro para pasar la imagen a grises (descargadlo, es gratuito!). A continuación estuve jugando con virados, grano y bordes hasta dejar la imagen con una estética antigua, como sin duda son las góndolas y su enigmática proa. Me pareció que tema y procesado se avenian y la guardé como un pequeño tesoro, como lo son cada una de las imágenes que guardan una pequeña historia dentro de si. Historias de la fotografía.