Con los años han ido cambiando las cosas que me hacen ilusión. Aún recuerdo cuando era pequeño y la noche de reyes, ya en la cama, pensaba fuerte en aquello que deseaba. Eran cosas sencillas, un fuerte Comansi o una bicicleta, y a la mañana siguiente muchas veces se había producido el milagro, pero otras no. Quizá por esas pequeñas decepciones he aprendido a no pedirle a la vida aquello que está fuera de mi alcance, aquello que no puedo conseguir o hacer por mí mismo. Pero no por eso dejo de pensar fuerte en ello y luchar por que se cumpla, para eso no hace falta que sea noche de reyes.
Claro que mirándolo desde otro punto de vista, si luchamos por aquello que nos ilusiona más de una noche puede tener una mañana mágica. Por eso hoy soñaré con proyectos, proyectos fotográficos.
Y vosotros, ¿Qué soñaréis esta noche?