Pasando de las modas


Hace unos días tuve la suerte de poder asistir a una conferencia de Tino Soriano enmarcada en la Fotofesta 2012 de Barcelona. El tema propuesto por Tino era "El ensayo fotográfico" y a través de las palabras y fotografías de Eugene Smith, William Albert Allard y el propio Soriano asistimos a una clase magistral de fotografía documental. Pudimos oír que si bien el reportaje fotográfico es la narración de un acontecimiento o la documentación de un personaje, el ensayo fotográfico es la reflexión personal del fotógrafo sobre un tema en concreto. En el ensayo, el autor controla todas las facetas del proyecto desde su concepción hasta la maquetación para publicar en cualquier tipo de soporte, sólo así se asegura de que su visión fotográfica del tema es transmitida con fidelidad. 
Creo que hay una cosa importante que se ha dicho más arriba, que no fue el tema principal de la charla pero que considero que es de suma importancia para comentarlo en esta entrada, bajo mi humilde opinión. 
Es cuando nos dejamos llevar por nuestro punto de vista personal cuando hacemos fotos con nuestro sello, es decir, cuando las hacemos a "nuestra manera". Pero no sólo en un ensayo fotográfico, sino en cualquier otra faceta de este arte. En fotografía hacen falta unas bases teóricas en cuanto a funcionamiento de la cámara y fundamentos de composición y recursos visuales, pero a partir de ahí las mejores fotos las haremos cuando pongamos el cerebro en modo "ahora las hago a mi manera". Tampoco hemos de engañarnos, conseguir la base teórica y práctica requiere muchas horas de vuelo aunque inicialmente creamos que tenemos facilidad "para ver la foto". Pero hay que fomentar esa inquietud que tenemos en nuestra cabeza para hacer las fotos de cierta manera, como intuimos que se deberían hacer. La intuición cuando hablamos de arte, es una buena consejera. ¿Y que tiene que ver con todo esto el título de la entrada y la foto que la acompaña? Muy sencillo: si queremos imitar lo que han hecho otros no encontraremos nuestro camino, las modas son el refugio de las masas, no hay creatividad en ello. Ejemplos fotográficos de modas serían los paisajes abusando de la técnica del HDR, los macros hiperenfocados abusando del apilamiento en photoshop o la tan de moda Street Photography que normalmente deriva tan sólo en una colección de robados. Hay que pasar de las modas aunque nos digan que somos un bicho raro, como la señora de la imagen que asistía incrédula a una noche de "tiendas en la calle" en el Paseo de Gràcia de Barcelona. Me siento más identificado con ella que con los cientos de personas que subieron al estrado a fotografiarse. Debo ser un bicho raro también...
Por cierto, si os enteráis que Tino da una conferencia o taller cerca de donde vivís, no dejéis de acudir. Es una de las personas con mejor criterio fotográfico que conozco y a la vez lo sabe explicar.