Mar



Parece mentira la programación que tenemos incrustada en el cerebro. Además de reconocer un rostro con muy pocos elementos, este puede llegar a provocar sentimientos básicos, como de protección, ternura, etc (al menos en mi caso)
Fotográficamente hablando, tomé la imagen con un pequeño teleobjetivo para no deformar los rasgos (Zuiko 50 macro, se comporta como un tele de 100 mm), y sólo incluí en el fotograma aquello que me interesaba para la imagen que tenía la cabeza. En el procesado, jugando con los niveles, dejé los rasgos principales, y luego lo viré suavemente a azul.
Mar es el nombre de la modelo, de dos meses de edad. Sus padres ya pasaron por aquí....
Olympus E3 + Zuiko 50 macro + Photoshop

8 amigos han escrito:

Salva dijo...

A mi me da miedo

Luis dijo...

Un tratamiento sorprendente, has mantenido la expresión sobre todo en los ojos. Esto es lo que llaman fotografía conceptual?, no me importa no deja de ser una etiqueta más. No te parece ;-)

José María Díaz dijo...

Parece un extraterrestre! Los padres contentos?

Que experimento!

Pi dijo...

Es cierto, parece un ser de otro mundo... pero me encanta...
Saludos!!!

Campurriana dijo...

Curiosa fotografía.
Me encanta el retrato de los "futuros" (ahora ya "presentes") papás...

Raul dijo...

Buen retrato en clave alta. Vaya ojazos tiene!

Saludos

Javier Azul dijo...

Da mucho miedo :O

jordi farres dijo...

Es curioso que con tan pocos rasgos se
pueda captar la expresión del ser humano
,de hecho si solo dejas los ojos la expresión es la misma ,sera que por ahí se
nos ve el alma.

Un abrazo

Jordi farres