Cielo y Catedral



El cielo me tranquiliza. Me basta mirarlo para abstraerme del momento y el lugar, y la idea de pensar que siempre ha sido así, que las personas de todas las épocas lo han visto así, me gusta. Hay veces que cuando lo miro siento vértigo. En ocasiones me estiro en el suelo mirando el techo del mundo y tengo la sensación de que caigo hacia arriba y paso entre las nubes, me integro en el azul y un poco mas allá, en el cielo místico, donde maravillas impensables me esperan y las miserias del mundo se hacen evidentes. Todo pierde su importancia en el cielo, todo es prescindible, tan sólo está uno mismo viendo su vida en perspectiva. Cuando me levanto me siento mucho mejor, aunque un poco triste porque sé que hay personas que nunca se han tumbado en el suelo a mirar su vida, quizás por miedo a volar......
Olympus E-300 + 14-54

5 amigos han escrito:

toti dijo...

Una prespectiva brutal !!

Pep dijo...

Hola Martín,
Fantástico encuadre y luz, y mejor aún el relato.
Me encanta, Felicidades !

Por cierto, ánimo y adelante en vuestra lucha.

maite dijo...

Hola Martín!!! hace tiempo que te visito, hoy dejo el silencio por fin...yo creía en el fantasma del blog hasta que he leído tu entrada anterior.
Este cielo que me fascina, que no dejo nunca de mirar, compartido y de cada uno...preciosa entrada Martín.

Sergio dijo...

Hola Martin , muchas gracias por tu visita y comentario , he estado un rato viendo tus fotos y he disfrutado mucho , como tu sabes hacemos los enfermos de esto.
Un saludo y nos vemos por aquí

Campurriana dijo...

Como un escenario...
Ésta me gusta mucho, Martín. Y es que el cielo nunca repite vestido...