Instante



La historia fué esta: había salido a "cazar" fotos y estaba bastante nublado, así que no me fuí de los alrededores del pueblo donde estaba. Al poco empezó a llover y me refugié en la zona de la iglesia, y desde donde estaba quedaba a nivel del desagüe de las tejas de la cubierta. Monté el 40-150, puse 800 iso porque había muy poca luz e hice unos cuantos disparos aguantando la respiración para no mover la foto. Esta es la que mejor quedó. La verdad es que fueron unos momentos fotográficamente intensos, arrinconado por la lluvia e intentando buscar una imagen que echarme a los ojos....

10 amigos han escrito:

adalor dijo...

Buenísima.

Anónimo dijo...

HOLA DE NUEVO MARTIN CLARO QUE CONOZCO A ENRIQUE EN LA UNIVERSIDAD FUE MI PROFESOR DE ITALIANO Y DESPUES DE UN TIEMPO DE PERDERLE LA PISTA LO ENCONTRE POR CASUALIDAD EN UN FORO DEL UNIVERSAL (PERIODICO MEXICANO) CON LA SORPRESA DE QUE ES BLOGUERO Y ME ENCANTAN SUS FOTOS LAS TUYAS SON EXCELENTES ¿TIENES ALGO HECHO CON CAMARA DIGITAL MAS CASERA? GRACIAS SALUDOS
MARY POR CIERTO ¿ES AMIGO TUYO ENRIQUE?

Salva dijo...

Genial

Anónimo dijo...

Hola Martin, esta mañana te he enviado un comentario de esta foto como "anonimo", ¿te ha llegado?. Màrius. Me encanta esta foto, es una foto de paciencia.

Ebe dijo...

Con esta me has matado Martín. Las gotas de agua son una de mis debilidades, y ésta me parece perfecta. Has congelado el movimiento en el momento preciso, buena nitidez en la gota y una magnifica profundidad de campo. Si, justamente lo que yo he intentado cientos de veces y que, de momento, nunca he conseguido.
Un abrazo.

Martin Gallego dijo...

Hola Màrius. Pues sólo me ha llegado el comentario de mas arriba. Efectivamente, es una foto de paciencia. Empecé a iso 400 i 1/300 seg pero la gota salía movida, así que subí sensiblilidad y fuí bajando diafragmas hasta llegar a Iso 800 y f/4.5 para una velocidad de 1/1000 y tener la gota congelada. Con velocidades inferiores el agua salía movida, no servía la foto. Cuando ya tuve los valores correctos, hice un montón de tomas, porque acertar el momento de la caida no es moco de pavo. De hecho disparaba cuando creía que la gota que se iba formando caería, porque entre el momento en que el cerebro da la orden y el obturador se abre transcurren unos milisegundos preciosos. A todo esto, la foto la hacía de puntillas y a pulso. Pero mereció la pena, me fuí con una buena sensación. Saludos y gracias a todos!

Martin Gallego dijo...

Por cierto Mary, a veces utilizo una compacta Ricoh GX 8 de la que estoy muy contento, pero procuro llevar siempre encima la réflex. A Enrique Escalona le conozco de la red, su trabajo me parece fascinante, es un cronista de primera línea de su tiempo y su país ( y se lo he dicho) Un saludo y gracias por pasar por aquí.

Valjean dijo...

Me gusta, sí señor.

Saludos!

teresa dijo...

es absolutamente exacta.
me encanta el título, como la vida misma, una suma de instantes

Campurriana dijo...

La belleza está en todas partes...