Crisi del coronavirus. La crueltat de la soletat.


Un paciente espera para recibir una sesión de radiología oncológica. Hospital de Can Ruti, Badalona, Mayo 2020.

Lo que me llena de La Fotografía es conseguir transmitir una idea o un sentimiento a través de una imagen. Según mi manera de ver, primero utilizamos el cerebro para percibir la realidad y desear una imagen ideal, luego usamos los ojos para buscarla y finalmente utilizamos un endemoniado aparato llamado cámara para plasmarla. Muchas veces una fotografía es el reflejo de un estado de ánimo, como si consiguiéramos transmitir lo que sentimos en ese momento a través de una imagen compuesta con elementos de la realidad que nos rodea. Alegría, tristeza, amor u odio, al tomar una fotografia todo se convierte en una reverberancia de lo que pasa en nuestro interior. La inmersión constante en la realidad en la que que vivimos hace que nos perdamos en una vorágine de sensaciones que excitan constantemente nuestros sentidos, es tarea del fotógrafo poner oden en ese caos y resumirlo en una sola instantánea, o dicho de otra manera, conseguir que otra persona en un futuro y lugar diferente vea lo que vimos y el sentimiento que nos produjo tan sólo al mirar la fotografía que tomamos en ese momento.
Creo que las grandes fotografías son las que consiguen transmitir sentimientos que nos llegan a lo más profundo y por eso se convierten en atemporales. Hay un poco de técnica y un equipo fotográfico que utilizamos como herramientas, pero es el resumen y captación de los sentimientos por parte del fotógrafo lo que hace grande una fotografía, incluso la documental. 


Olympus Pen F + MZuiko 12mm F2

2 amigos han escrito:

Mara dijo...

No quiero que el espacio de comentarios se quede vacío en esta entrada.

Ya ha habido demasiada soledad cruel en este tiempo de coronavirus. Demasiada en hospitales, residencias, hogares, calles.

Gracias por tu fotografía y por tu reflexión, Martín.

Hoy, en otro tiempo y en otro espacio.

Tana Rosa dijo...

la imagen es elocuente, la soledad de un paciente muy vulnerable, esperando un tratamiento duro que después de recibirlo deja una sintomatología de malestar; que se sobrelleva mejor en compañía de seres queridos. Muchas gracias por compartir.