Esclavo del ordenador. Mis problemas con el Mac.


Hacia ya varios días que no podía trabajar con el ordenador. Habitualmente lo hago con un Imac de mediados del 2010 y se me ocurrió la feliz idea de actualizar el sistema operativo, de Mavericks (OSX 10-9)  a Yosemite (OS-X 10.10). Como a partir de ese momento el funcionamiento del aparato fue horroroso ya que la impresora no iba, se calentaba por detrás e iba exageradamente lento, os cuento mi experiencia para salir del atolladero.
El primer intento fue una huida hacia delante, o sea, actualizar otra vez el sistema operativo a El Capitan, según Apple una versión beta mejorada de Yosemite. Nada, más de lo mismo. Como aún me funcionaba la conexión a internet (como tardaba en cargar las páginas, era insufrible...) empecé a mirar foros de gente que había tenido el mismo problema y más o menos llegué a la conclusión de que había actualizado a Yosemite sin haber limpiado el disco duro del ordenador y se había superpuesto al sistema operativo anterior, mal hecho. Así que decidí volver a Mavericks, que me había ido correctamente. Eso no quiere decir que Yosemite vaya mal si se instala desde cero, ni mucho menos, pero más vale malo conocido... Leí un montón de tutoriales, y al final la opción mejor y más sencilla parecía que era cargar el sistema operativo Mavericks (OSX 10.9) desde un pen drive ejecutable que tenía que crear yo mismo. 
El primer paso fue vaciar todo el contenido del disco duro Macintosh HD a un disco de seguridad externo con la aplicación Time Machine. Cuando me aseguré de que había sido así desconecté el disco duro externo y comencé el proceso de crear el PenDrive ejecutable con el programa Diskmaker ya que por suerte tenía una versión descargada de Mavericks en la Apple Store (pestaña comprados). Si no bajamos en su día Mavericks, esta opción del ejecutable no es posible y nos hemos de buscar la vida con un Torrent. Cuando tuve un pen de 8 gigas o más (preferiblemente nuevo), lo formateé con utilidad de discos/Borrar/Formato y le di formato MAC OS PLUS(con registro). Entonces activé el programa Diskmaker y se creó el ejecutable (una media hora). Después reinicié el ordenador y pulsé la tecla alt antes del sonido de inicio, hasta que aparecieron los discos de arranque disponibles. Elegí el pen drive con los botones de flechas del teclado y apareció un menú con cuatro opciones. Me fui a la utilidad de discos y borré el Macintosh HD, salí de la utilidad de discos y entré en la de discos de arranque que ya sólo ofrecía la posibilidad del pen drive. Pulsé enter y empezó a cargarse el ejecutable. Cuando faltaba un segundo para acabar estuvo unos buenos diez minutos en esa posición, o sea que paciencia (media hora en total). Luego se reinició (una horita más) y a partir de ese momento ya tenía Mavericks otra vez en marcha, nuevo y vacío. Busqué los discos de los programas que uso habitualmente y los instalé, y me hice copia de todo lo que me descargué para la ocasión. Y me puse a hacer este post para compartir con vosotros y para que no se me olvide!
Por supuesto, el pen ejecutable que hice lo guardaré como oro en paño, y os recomiendo que lo hagáis también aunque no tengáis problemas en vuestro mac, seguro que el día de mañana lo echaréis en falta.
Los que seáis expertos en Mac seguro que os echaréis unas risas con las barbaridades que he dicho, pero al final este es el método que me ha funcionado para tener el ordenador como quería. Me cabrea que para disfrutar de la fotografía haya que sufrir la informática, es una putada!
Un saludo y gracias por llegar leyendo hasta aquí!

Olympus E-M1 + MZuiko 40-150

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