Francisco

Este verano le he visto varias veces  en los alrededores de un chiringuito de playa haciendo cabriolas con la pelota. Probablemente los fines de semana al sol ya se acaban, así que el último dia que le ví me acerqué a charlar con él y pedirle que me dejara fotografiarle en acción. Francisco resultó ser una persona muy amable y respetuosa, y no le costó nada aceptar la propuesta. Después para celebrarlo fuimos a tomar un refesco y pagé yo, naturalmente. 
Ese mismo dia, curiosidades de la vida, apareció una entrevista en el Magazine de La Vanguardia (que se me hizo corta) a Steve McCurry. El titular que habían elegido los chicos del diario, en boca de Steve, era: "Nunca he robado una foto". Pues últimamente voy en la misma dirección, siempre que puedo (y a veces me obligo a ello) pido permiso a las personas antes de retratarlas. De esa manera, además de evitar problemillas, por un lado suelo obtener la colaboración de la persona para más de una toma, y por otro disfruto del trato humano. 
A Steve lo incluyo en la lista de sitios a visitar cuando doy un cursillo, y es que creo que tanto sus fotografías como su manera de vivir este arte son dignas de seguir como ejemplo. 
El procesado de las imágenes a color que vienen a continuación seguramente no sería apto para National Geographic, jejeje, pero a mi me gusta el resultado!


7 amigos han escrito:

Martin Gallego dijo...

Ah, y no estoy patrocinado por San Miguel, jejejeje

frikosal dijo...

Este Francisco debe ser un personaje. No es fácil pedir permiso a la gente, interactuar con ellos de forma positiva, hacer las fotos.. me parece un tipo de fotografía complicada para la que hay que tener una calidad humana.
Gracias por el enlace a la entrevista. Un abrazo Martín !

Javier Diéguez López dijo...

Buenas tomas.
A mí personalmente me cuesta mucho pedir permiso a la gente para hacerle fotos, por eso no practico ese tipo de fotografía.
Tendré que intentarlo alguna vez.

Un saludo.

Aretusa dijo...

Qué buenas tomas... me gusta los virados de las dos últimas y el viñetado centra el ojo en el hombrecillo jijij.

Saludos

Luis Calle dijo...

No te voy a negar que he "robado" muchas fotos, pero últimamente algún compañero de afición me dice que no tiene la misma facilidad que yo para pedir una foto.
Bueno, supongo que todo es cuestión de ir cogiendo la costumbre de primero entablar conversación y luego llevar esta al tema fotográfico para luego pedir el permiso para tomar la foto. Es algo que últimamente hago cada vez con más frecuencia sobre todo en eventos como ferias medievales...
seguramente si tus fotos hubiesen sido robadas no tendrían el encanto que tienen éstas.
Saludos

Jan Puerta dijo...

La espontaneidad cuando se establece una complicidad manifiesta nunca se pierde por haberle pedido permiso.
Siempre es mejor. Aunque en algunas ocasiones se nos escapa algún que otro momento, gesto o semblanza únicos.
Un abrazo

Campurriana dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada, Martín. Ya había leído el titular del que hablas y me acordé de esos debates fotográficos de si robo o no robo...no sé si se podría denominar "robo" si la intención es buena...

Me parece interesante este comportamiento y Francisco, desde luego, es todo un profesional. Me gustan las fotografías.