Dami y el Sindrome de Estocolmo



No es que a Dami lo hayan secuestrado, simplemente es que le pedí cuando estaba en su estudio de grabación que posara para una sesión con una camarita de prueba. Y esa es la razón de la segunda parte del título. Hace unos dias, charlando con el amigo Iker, salió este tema a colación respecto de las pruebas de cámaras. Es curioso, y ahora escribo mi opinión personal, como sufro el mismo proceso cada vez: los primeros dias la cámara en cuestión se me hace extraña, salen pocas fotos buenas y la lectura y repaso del manual de instrucciones me va guiando por el intrincado mundo de los menús. Después descubro sus carencias y virtudes, y empiezan a salir imágenes aceptables. Y en último lugar, y aquí aparece el síndrome, la cámara me parece buena casi siempre y le perdono las cosas que no hace tan bien. Esta es una cuestión peligrosa para el probador, ya que el personal quiere saber una opinión razonada y objetiva sobre ese aparato y no se merecen mis sentimentalismos. En realidad tiendo a aprovechar aquello de bueno que ofrece aquel aparato para tomar mejores fotografías. Pero no os preocupéis, aún hay una cuarta fase en la que friamente me atengo a los resultados obtenidos, y aquí no hay sentimentalismos. Y si no, ahí está Iker para recordármelo.

Por cierto chicas, tengo el nº de móvil de Dami.......

Fuji F 200 EXR a 1600 iso

2 amigos han escrito:

Ángel Corrochano dijo...

Me gusta ese aire casual y como de descuido de tus retratos, y el gusto por eincluir parte de su ambiente.

Saludos

P.D. Mejor blanco y negro

Martin Gallego dijo...

Si señor, retrados de ambiente. Por eso me gusta hacerlos con angular, un 35 mm es ideal para eso en mi opinión.