Domingo



Los domingos era fiesta. En la plaza y en las calles de alrededor había mercado. ¡Que alegría! No había colegio, y casi siempre nos compraban alguna chuche. Y lo mas importante, nos dejaban ir donde quisieramos, mas o menos. Lo mas divertido era jugar al escondite, correr y buscar un buen rincón donde no te encontraran, y si encima podías ver al que paraba, mejor . Con los amigos, y a veces con algún primo que venía los dias de fiesta. Y cuando nos cansábamos de jugar, buscabamos un sitio para sentarnos y hablar de pequeños secretos de niños que sólo nos interesaban a nosotros y que no se podían explicar a los mayores. Ellos no los entenderían. Y nos enseñábamos nuestros tesoros, cosas pequeñas que llevábamos en los bolsillos, y que a veces escondíamos en los agujeros de las paredes para cogerlas al dia siguiente. De repente, alguien se acordaba de que dias atrás le pareció ver un lagarto enorme con alas que se escondió en un sitio supersecreto y nos íbamos corriendo a buscarlo, a cazar al monstruo, a vivir la vida, a correr saltando de alegría sin saber porqué.
Los domingos tenían magia.
Arbucies. Olympus E3 + Zuiko 12-60

7 amigos han escrito:

Màrius LG dijo...

Entre la música, la magnífica foto, y el fantástico relato, acabo de revivir unos momentos de mis 15 años, ahora siento nostalgia.

Una forta abraçada.

Martin Gallego dijo...

Esa era la intención......
Una abraçada per tu també.

Campurriana dijo...

Siempre me han gustado los soportales, Martín. Otra temática interesante para la fotografía, además de esos niños que corren sin más cosas en la cabeza que los propios juegos...
Bonitos recuerdos.

Anónimo dijo...

Otra pequeña casualidad.
Hace muy pocos meses estuve tocando en esta iglesia de Arbúcies, la puerta de la cual se se ve al fondo a la izquierda de la foto. Mientras esperaba sentado en la escalera a que abrieran, estuve charlando con uno de estos niños negritos que, como en la foto, correteaban por la plaza. Me sorprendió su perfecto catalán con un profundo acento de Girona. A parte, me dijo que no podia entrar en la iglesia porque su família era musulmana. Yo le respondí que se trataba de un concierto y que la música es universal.
Al ver la foto no pude evitar ni el recuerdo ni la sensación de que la integración es posible!

Joan

Martin Gallego dijo...

Joan, esto ya es mucho, jejejej. Te estás convirtiendo en investigador fotográfico! Lo que comentas de los niños es absolutamente cierto. Estos en concreto iban a clases de árabe, pero eso ya es otra foto, digo, otra historia.....
Muchas gracias por pasar y un saludo.

Manel Lanzón dijo...

me encanta esa foto amigo, gran toma sin duda, una foto que por un momento me ha recordado mi infancia..

Vicko Suárez dijo...

me agrasda la vida que tiene esta foto.
enfrascar este tipo de emociones en una imagen es un arte.

Saludos desde el sureste mexicano