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Ya subí hace un tiempo una foto de Santi y Laura del mismo día, pero esta me parece incluso mejor. En todo caso, no merecía quedarse en el cajón. Me encanta fotografiar personas, es una de las cosas mas gratificantes de esta vida. Hacerlo sin presión, por puro placer de captar instantes mágicos, humanos, es para mí una sensación muy bella. Supongo que se notará en la manera de tratar a los retratados, pero es que tampoco sabría hacerlo de otra forma. Voy a contar un secreto, ahora que no me lee nadie. Me gustaría hacer reportajes sociales de gentes de otras culturas, de otros lugares, y no me pienso quedar con las ganas, no señor. Ya sé que ahora mismo no puedo, pero muchas cosas van a cambiar.......

3 amigos han escrito:

salgado dijo...

Martín, sinceramente creo que podrías ganarte la vida como fotógrafo, tienes ese “don” (otros le llamarían buen gusto, arte...) que marca la diferencia entre un fotógrafo mediocre y uno bueno.

Saludos muy cordiales.

Osselin dijo...

Apreciado Martin Gallego:
Debes aprovechar este momento tan especial. Haz lo que te apetece e intenta sacarle rendimiento económico. Muévete en este mundillo, hay becas, hay ONG's. Todo es posible cuando se da un vuelco a la vida.
Yo acabo de dejar mi trabajo despues de 28 años de antigüedad. Tengo dos hijos así que me he asegurado bien de lo que hago. Está claro que ahí está el secreto, tirarse al vacío, con un pequeño paracaidas.

Anónimo dijo...

Conozco a una persona, que después de muchos años sigue llevando la cámara donde va. Comenzó con mucha ilusión, bajaba al supermercado con la cámara, si a la panadería, siempre con la cámara.Pasaron muchos, muchos años y sigue igual, no ha perdido esa ilusión.
Amigo Martín, esos retratos, esas miradas, ese instante que se queda congelado, produce sensaciones, es lo mejor de la vida. Son documentos vivos. Creo que tienen razón muchas culturas a las que no les gusta hagan fotos, dicen que se les roba el alma, tienen razón,si. Sé de álguien muy próximo que ante ese temor a ser fotografiados, sacaba un rollo de Ektachrome200 Professional y les esplicaba que su alma estaba allí, que no se iría a ningún otro lugar. Eso los tranquilizaba.
Dices amigo que te gusta "mirar", soy de tu opinión, pero siendo gramáticamente incorrecto yo le llamo "ver". Un ciego mira, pero no ve. Un estrávico mira hacia tí pero está viendo otra cosa, incluso hay quién dice que se puede ver con los ojos del alma. Lo importante amigo es ver, mirar, saber ver, saber mirar. Ese "saber" nace con uno, es un don que se acentúa con el paso del tiempo. Triste aquel que mira pero no ve, o ve pero no mira, porque se pierde la riqueza que le rodea.
Ni lo dudes un minuto Martín, viaja. Viajar abre la mente y te hace más tolerante. Es el mejor antídoto para dejar de mirarse el ombligo. El mejor para evitar localismos, nacionalismos y demás. Te convierte en ciudadano del mundo, ese mundo inmenso que jamás llegaremos a conocer en su totalidad. Viajar abre la mente, otras civilizaciones, otras culturas aparecerán ante tí. Pasarás apuros, aprenderás. Pero te divertirás, conecerás gentes que siempre te aportarán algo. Gentes pudientes, y gentes sencillas que compartirán contigo lo poco que tienen, porque no olvides Marín: "No es feliz quién más posee, sino quién menos precisa". Lo verás en su sonrisa.
Viaja Martín, y pon a funcionar tu empatía, también protégete pués es cierto eso de que "no to er mundo es güeno".
Viaja Martín, aprovecha ese "don" y esa inquietud, mira, ve, obsérvalo todo, guárdalo en esos carretes, en esas tarjetas de muchos megas. Eso será con el tiempo tu preciado tesoro, un tesoro personal que reflejará tu paso por este mundo, un tesoro que podrán ver los demás en el tiempo. Un tesoro que será un pequeño fragmento histórico de la naturaleza y de quienes la poblaban.
Viaja y mira Martín, sé de álguien que cuando vuelve aprecia más lo que lo rodea, ese barrio, esa ciudad, esas gentes anónimas que nos pasan desapercibidos a diario. Lo fácil Martín es fotografíar todo aquello que nos es nuevo, todos esos paises y culturas. Es fácil y es agradecido, a todos gusta, pero lo realmente difícil es hacerlo con lo cotidiano, saber observar y oir ese "clic" en el momento oportuno.
Viaja Martín, aprovecha esa sensibilidad que tienes. Abre tu mente y disfruta de lo que te rodea, la vida es corta.
Viaja Martín viaja.
Un abrazo.

Fer.