El centro del mundo



Cada ciudad tiene su ombligo, un sitio donde pasa la gente de todo tipo. Para Dalí era la Estación de Perpiñán. En Barcelona es el nudo de comunicación subterráneo de Plaza Catalunya. Por allí pasan currantes, estudiantes, ejecutivos, jubilados, sintecho, hombres, mujeres, que se yo, toda la fauna humana habida y por haber. Fué toda una experiencia quedarme un rato inmóvil, mirando a través de la cámara el ir y venir incesante de personas anónimas, cada una con su historia, cada una con sus motivos. Al procesar la imagen pensé que un retrato en esta misma escena sería fantástico. Así que un dia de estos volveremos......
Olympus E-300 + 14-54

7 amigos han escrito:

nomesploraria dijo...

Impresionante, cuantas veces he pasado por aquí. Montaste el trípode aquí en medio?

Emma dijo...

Tal como comentas, es un lugar lleno de "pequeñas vidas", en donde todo el mundo va con prisas y a su "rollo". Esto lo has reflejado perfectamente en tu foto, todo el mundo pasando de largo cuando hay personas que reposan tranquilamente en el suelo

Martin Gallego dijo...

Jejejej, no, no monté trípode. Está tirada a pulso, bien apoyado en el lateral de una puerta, a 1/15 seg....

joan dijo...

al verlo me he acordado de la cantidad de grupos y musicos que he visto tocar ahí, cuando uno podia tocar la guitarra donde le diera la gana, sin pagar un impuesto al ayuntamiento, en especial me he acordado de los conciertos que brindaban los hermanos lopez antes de los encuentros heavies del palau, lastima no tener esos momentos inmortalizados así de bien.
por cierto saludos y animo con el curro

Martin Gallego dijo...

Joan, me has leido la mente......

Forastero dijo...

El ayuntamiento no cobra ningún impuesto, creo. Pero sí que hace pedir tanda a los músicos para tocar durante un tiempo determinado y en un lugar concreto, lo cual es patético. ¿Dónde queda la espontaneidad del músico callejero?

Pilar Marsà dijo...

Cuantas veces me han dado ganas de hacer lo mismo, pero como bien dices, es un incesante ir y venir. Cada dia, si no es una, son dos, las veces que cruzo por delante de donde estaba tu objetivo inmovil cazando instantes. Cada uno, una historia, cada historia de uno mismo. La mia: corre, corre, no pierdas el tren, tengo tantas ganas de llegar a casa!!! me siento tan cansada!!!

Un fuerte abrazo.